“Me quedé sin empleo y decidí montar mi negocio en internet”. Como Rafael[i],
son muchos los que ante la pérdida de su empleo se lanzan al mercado con su
propia propuesta. Y es que la crisis ha devorado ferozmente un gran número de
puestos de empleo en España. Según la EPA[ii]
en el último cuatrimestre de 2011 la tasa de desempleo se situaba en 5.273.600
personas. Ante esta difícil situación se
desarrollan varias líneas de actuación.
Una de ellas,
con cada vez más participantes, es la salida de los talentos españoles al
extranjero[iii].
Son muchos los que obligados por la situacion económica del país prueban suerte
en países donde hay empleo y, además, sueldos más altos.
Otra
alternativa es quedarse en España y buscar empleo – que probablemente no tenga
una buenas condiciones- subsistiendo con las pocas prestaciones del Estado y
quejándose de lo mal que lo está haciendo el Gobierno.
Las
posibilidades son amplias, unas mejores, otras peores, pero una de las más
valientes y arriesgadas es la de emprender. Invertir los pocos ahorros que uno
tiene y desarrollar su propio proyecto, ser tu propio jefe y dirigir y
administrar sin ataduras. Esta opción, sin duda, conlleva muchas dificultades y
más con la situación económica con la que hay que lidiar.



